El joven Baltazar

No era famoso como en la actualidad, Baltazar - en este registro fotográfico - no sabía lo que era la televisión y sus efectos, nunca había volado en avión y tampoco pensó que su vida daría la vuelta al mundo, entre documentales del Último Hielero.
 
 
 
 

Entre documentales del Ultimo Hielero, trabajar en la Estación Ferroviaria de Urbina, recibir un Doctorado de una universidad y trabajar en el GADM de Guano su cantón.

Vivía en una casa humilde de paja y paredes de adobe, con limitaciones como todos, subiendo al Chimborazo el amigo de toda su vida con la paciencia y herramientas para extraer el hielo, acompañado de sus burros el pico y bastante paja de páramo.

Apenas era conocido por las vendedoras de jugo que trabajan en los mercados de La Merced y de San Alfonso y pagaban algo más de un dólar por el hielo que traía envuelto en paja y además le pagaban cuando querían…. y ese era el sustento económico de su vivienda que sumaba varios hijos.

Siempre trabajaba con el mismo vecino para traer su fría mercadería y lo hacía en silencio, primero en La Merced luego al otro mercado, cargaba y corría presuroso, con su poco español solo pedía que le paguen y sabía que debía volver pronto a su comunidad en Cuatro Esquinas…. Lucía más fuerte y joven y subía cada semana como su forma de vida y los sábados estaba temprano para cumplir su trabajo.

Los años pasaron y cambió su vida tanto como su fisonomía, luego de un accidente su ruta de hielero ya no es la misma y tampoco frecuente, pero con sus historias se ha ganado el corazón del mundo, trabajo con el hielo frío, pero calienta cualquier corazón con su sencillez y carisma, es todo un personaje que se lo quiere y admira, muestra de superación con un legado ser el Ultimo Hielero del punto más alto y cercano al sol medido desde el centro de la tierra.

Fuente: Historias de la Riobambeñidad

Compartir: