Teatro León

Un espacio cultural que evidencia una época que aún causa nostalgia en algunos riobambeños. La arquitectura del teatro es toda una obra neoclásica que converge con la influencia italiana.
 
 
 
 

¿Qué debes saber?

  • Carlos Arturo León fue el constructor de este antiguo teatro, un proyecto que inició el 27 de junio de 1918.
  • Gracias a la participación de los hermanos Natale y Luca Tormen, se logró la terminación de la obra.
  • La influencia de estos constructores italianos está presente en el estilo neoclásico de la cúpula, los ventanales y las grandes puertas.
  • El 27 de abril de 1929 tuvo lugar la inauguración solemne del Teatro de León”.
  • En su momento fue uno de los grandes y mejores teatros del Ecuador, por mucho tiempo acogió la presentación de magistrales obras, actividades artísticas, sociales y culturales.
  • Está ubicado en la calle España y Primera Constituyente.
  • El Teatro León está en proceso de restauración, la edificación recuperada será un espacio cultural donde las personas podrán disfrutar de eventos sociales y culturales.

El Teatro León, proyectando la historia de Riobamba

En 1929 se abrieron las puertas de este icónico teatro del centro del país que, desde su alta cúpula, ha sido testigo del desarrollo de la Sultana de los Andes. O tal vez es lo contrario, fue Riobamba la que se vio reflejada en este espejo.

Casi un siglo de historia que se puede resumir en 5 actos.

El esplendor del teatro

En las frías mañanas riobambeñas, todos los días se podía observar el paso de un hombre, que con gran habilidad cargaba unos enormes letreros y los instalaba en puntos estratégicos de Riobamba. Corría la década de los años 30, cuando los riobambeños se agrupan alrededor de estos letreros para informarse sobre las presentaciones y conciertos de la reina del tango, Libertad Lamarque; del trío Los Panchos, de Daniel Santos, Ernesto Albán, Carlota Jaramillo y por supuesto, del Dúo Benítez y Valencia.

En funciones matutinas y vespertinas, los riobambeños ocupaban las plateas y tribunas laterales del teatro que, en esos tiempos, presentaba los mejores espectáculos del Ecuador, en una propiedad de extremado buen gusto, que llenaba de orgullo a los moradores del centro del país.  

La época dorada del Cine Mexicano

Dolores del Río y María Félix, llegaron de la mano de Jorge Negrete y Pedro Infante a la vida de los riobambeños. Corrían las décadas de los años 50 y 60; cuando nuestros jóvenes abuelos, jugaban a escondidas con sus manos, mientras en la pantalla, Cantinflas decía “a sus órdenes jefe”. Son inagotables las anécdotas de los riobambeños que hacían fila para ver las últimas películas, niños que vendiendo periódicos ahorraban para asegurase un puesto en la platea, jóvenes que se fugaban de clase para ver los apasionados besos de Silvia Pinal.

La llegada del blokbuster

Los días de algodón de azúcar y canguil, sucumbieron cuando en la década de los años 90, el cine se mudó a las habitaciones de las casas de los riobambeños. Junto a la llegada de video tiendas de alquiler, los días más obscuros llegaron al Teatro León que de apocó perdió todo su esplendor. La elegancia de las escenas románticas de Pedro Infante, fueron remplazadas por tomas maltrechas del cine para adultos.  Nadie se dio cuenta del día en que las puertas del Teatro León se cerraron.

El displicente del nuevo siglo

El nuevo siglo, no se detuvo, ni regreso a ver como lo que en su tiempo fue uno de los más hermosos teatros del Ecuador; todo se destruía en una lenta agonía. Tal vez, los leones que sostienen las bancas del parque Sucre, o uno de los tritones que rodean al monumento de Neptuno, fueron los únicos que se lamentaron.

El nuevo siglo fue implacable al punto que llegó a derrumbar los interiores del teatro. Apenas quedaron las paredes exteriores, expectantes de una nueva oportunidad, que tardaba en llegar. Varios fueron los intentos y los proyectos que se plantearon, y varias fueron las desilusiones que los leones y querubines tuvieron que soportar.

The show must go on

Los riobambeños que todas las mañanas atraviesan el parque Sucre, no pueden disimular la curiosidad que genera las grandes lonas que actualmente ocultan al Teatro León. Curiosidad, pues se sabe que, en el 2020, la función deberá continuar. Gracias a la intervención del GAD Municipal de Riobamba, la oportunidad que el Teatro anhelaba, al fin llegó.

La restauración del teatro, empezó en enero del 2019, con una inversión de 4,6 millones de dólares, la recuperación de esta joya arquitectónica, está asegurada.  65 arquitectos, restauradores, ingenieros civiles, eléctricos y constructores trabajan a doble jornada, afinando los últimos detalles para que las puertas del teatro de los riobambeños, se vuelvan abrir.

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