Mariano Cruz Arellano: con muerte lenta e intensa vida

Fue la primera figura del toreo de Riobamba, el matador Mariano Cruz Arellano.
 
 
 
 

“La primera virtud del toro es la nobleza hace la fiesta el que mira fijo a la muleta y se entrega sobre la arena, admiro a todos los toreros, a las figuras y a los que no lograron serlo, tienen mi admiración y respeto por que dejan siempre su vida, sea en un cartel consagrado o en el intento por llegar a tener un nombre, el torero tiene un muerte lenta, pues muere - de a poco – cada tarde cuando sale a una plaza con su traje de luces y capote” así resume la fiesta quien en su momento fue la primera figura del toreo de Riobamba, el matador Mariano Cruz Arellano.
Retirado hace 40 años de la fiesta brava el ahora empresario taurino y padre de Cruz Ordoñez, matador riobambeño aún en actividad, destaca que al estar Riobamba enclavada en la serranía con amplios pastos y zonas altas fue el espacio propicio para criar el toro de lidia.
“Llegaron los españoles con su cultura entre ella con la fiesta de los toros, que en sus inicios era un deporte de caza para matar al toro en una celebración de muchos siglos atrás impuesta en Europa por los Moros cuando conquistaron España”, refiere Cruz.
Haciendo un poco de historia, Cruz Arellano, refiere que en su momento lo que hacían en campo abierto lo hacían en plazas cerradas para que la gente de entretenga y eso posteriormente vino a América, se registra en el primer ejemplar piso la plaza de Acho de Lima Perú.
A fines del siglo 18 se crea la fiesta contemporánea y se desarrolla esta nueva forma de torear que se establece con una buena afición en países como Perú, México y Ecuador, confirmando al continente y a España como los sitios donde tuvo una evolución importante el arte taurino.
Eran admirado en ese tiempo el toreo de los Bienvenida y los Dominguín, el primer torero que toma la alternativa es José Díaz llamado “el quiteño” en 1905, esto sucedió en la plaza de Guangacalle, actual cine Capitol frente al para La Alameda en Quito, donde asistió el presidente Eloy Alfaro y su familia.
La historia taurina del Ecuador registra que Tomas Espinoza “el marinero” es el primer ecuatoriano en torear fuera de la patria, era un torero mulato que lo llevan la familia Bienvenida a España y toma la alternativa en 1936, el reconocido Ignacio Sánchez Mejía participa en la ceremonia de entrega de la alternativa.
Sin embargo a quienes se les debe gran parte de la popularidad de la fiesta es a los matadores Paco Barona y Edgar Puente según refiere Mariano Cruz “En Riobamba el primero que se viste de luces es un torero de apellido Mesa y claro luego vino Raúl Dávalos que fue otra figura para orgullo de los riobambeños” indica.
El toro de lidia se desarrolla de una forma prodigiosa en estas tierras y el campesino lo cría con pasión y con esmero, según Mariano Cruz hay cuarenta ganaderías en el cantón Riobamba de las cuales 36 lo tienen los indios y cuatro los mestizos.
Por todo ello, surgen toreros riobambeños por afición, “Yo miraba de niño torear a personas como Manuel Poveda Ormaza y el recordado “zambo” Oleas, Rafael Murillo, torearon vestidos de corto en el patio de la escuela Juan de Velasco los recordados señores Mariño y Machuca” dice Cruz.
En 1947 se inaugura el mercado de San Francisco y se lo hace con tres corridas de toros, en ese momento el presidente del concejo era Gonzalo Dávalos y los concejales Aurelio Samaniego Díaz y Antonio Santillán, fue una gran fiesta con mucha afición, algunos niños se subieron al campanario de la iglesia para no perderse esta fiesta.
Era la década de los cincuenta y en Riobamba surgen la ferias agropecuarias que hacen parte de la agenda la fiesta taurina con plazas armadas para el efecto, finalmente y en 1952 se inaugura La plaza de toros del Centro Agrícola Cantonal hoy llamada Raúl Dávalos, que Riobamba la muestra hasta hoy orgullosa y es parte de grandes carteles que le han convertido en la capital taurina del Ecuador.
Corría el año 1958 y en la ciudad se organiza un festival taurino para el piloto riobambeño Jimy Salazar pueda comprar un carro y participar en la Vuelta a la República, los ganaderos de entonces Dávila y García entregar los toros y torearon Carlos Cruz y Alonso Ávila, a pesar de que ambos salieron con heridas ese fue el momento que supo Mariano Cruz que quería ser torero y labrar un nombre.
Era tiempos donde la educación de la cumplía en doble jornada junto a varios amigos salían a las 12 del mediodía y corrían para ver cumplir los lances a los toreros Alonso Dávila, Raúl Dávalos, Carlos Cruz, Arturo Ureña o David López, conseguía revistas especializadas para revisar las crónicas taurinas miraba las fotos y lo demás fue una aventura que terminó en el cumplimiento de un sueño.
En noviembre de 1959 se presenta en un festival intercolegial donde participan Fernando Díaz, Alonso Ávila, Guillermo Rodríguez y Mariano Cruz quien fue el que triunfó esa tarde recibiendo de Monseñor Leonidas Proaño una medalla de la Dolorosa que la conserva hasta hoy. Luego toreó en festejos en Guamote, San Juan y Cajabamba.
En marzo de 1964 debuta y toma la alternativa Miguel y Gilberto Brito fueron los empresarios de la corrida donde participó con Edgar Puente y Alonso Ávila, luego vino abril y ese año fue parte de más de cuarenta festejos. “Los toros para esas fechas tenían un buen ambiente, había prestigio, popularidad y respeto hacia la fiesta brava”, indica el matador riobambeño.
Viajo a España en 1965 en busca de futuro y mejorar la técnica, no había escuelas taurinas y había que buscar oportunidades y lanzarse al ruedo, en España el torero de moda era el famoso Cordovéz a los dos meses de llegado pudo torear en Guadalajara (España) además de la plaza Vista Alegre de Madrid.
Sobre la diferencia del toreo de antaño con el actual que lo ejecuta su hijo por ejemplo Mariano Cruz reconoce que ahora los toreros son más técnicos, ha variado la colocación, la distancia al toro, la altura de los engaños, además el toro actual es más bravo que antes, se desplaza entre dos y tres metros con facilidad.
“Los toreros mestizos de este continente fimos una propuesta nueva, son la sabia fresca que le da una dimensión diferente al torero, es más cadencioso mucho más vistoso aportamos mucho a una profesión sacrificada, dura pero entrañable”, dice Ordóñez. Tiene en su imagen faenas de Antonio Ordoñez, Paco Camino, el Vite o Antoniete pero cuando se trata del toreo joven del nuevo mileno no duda en decir que su hijo Cruz Ordóñez es el mejor.
Luego de lo sucedido en la feria taurina de Quito, donde se suspendió la suprema suerte considera que hay que reforzar las otras plazas como la de Riobamba para seguir dándo un Es un aporte a la identidad y a la fiesta taurina,

Las anécdotas:

  • Aprendió a nadar en la piscina de Los Elenes y el barrio Sena, por lo que además siendo oriundo de una tierra fría como Riobamba podía nadar sin problemas en el rio Gualanquivir que estaba a 12 grados de temperatura ante la admiración de los españoles.

  • Dice que el torero del Ecuador es mejor porque como refirió Simón Bolívar sobre la gente de esta tierra tiene la sensualidad del negro, el valor del español y la melancolía del indio.

  • Se retiró en 1994 su hijo Mariano Cruz cortó la coleta y el maestro Ortega Cano le cargo para que pudiera cumplirse esta tradición al retirarse del mundo de toreo.
  • En 1969 ganó el primer trofeo de la feria Señor del Buen Sucedo y lo recibió de manos de Mayra Maytaler de la familia que tenía el prestigioso Hotel Metropolitano.
  • El vestuario fue modificándose con el tiempo a mediados del siglo anterior, el toreo era a caballo, se usaba un sombrero de tres picos, la capa, que era una prenda para lucir cuando se salía a la calle era para auxiliar a los jinetes, el español Goya diseña los vestidos en medio de adornos y colores diferentes que al final termina en un trabajo artesanal laborioso por lo cual un traje de luces es caro.
  • Organizó el reallity “Yo quiero ser torero Operación Triunfo” donde 25 muchachos cumplieron exhibiciones de sus destrezas sólo 12 clasificaron a las novilladas que se cumplieron en Cajabamba, Guano y la Quinta Macají, de ellos se presentaron seis seleccionados para definir el ganador.

Fuente: La Riobambeñidad 

Compartir: