Locomotora 15

La vida de Jorge Benavides la marcó le ferrocarril, trabajó para la empresa muchos años y desde diversas funciones, en uno de los tantos encargos administrativos consiguió que una de las máquinas representativas sea traída a Riobamba.
 
 
 
 

Riobamba, ciudad ferroviaria desde allí la máquina 15 es el referente de esas historias de rieles y brequeros.

Para Jorge no es un lugar más, es el símbolo de su vida de trabajo honesto y responsable, pasan los años y sigue siendo quien cuida la vieja locomotora, a pesar del paso de los años está pendiente de este referente turístico de la ciudad, vive a pocos metros y es el vecino que cuida y limpia la acera de la casa tanto como este espacio que le llena de nostalgia.

Como él - en Riobamba - existen aún ferroviarios de toda la vida, que recuerda la época de esplendor del ferrocarril, el tren de carga y primera clase, el auto ferro o el tren de coles que iba para la costa, el despachar los ferrocarriles, los brequeros y maquinistas con las lámparas y las instrucciones….

En el siglo anterior, Riobamba marcó su día a día, con la llegada del “Mixto” o del “Tren”, levantar la mano y saludar al que llegaba, era parte de la tradición, la estación ferroviaria, en el centro de la urbe, convocaba la alegría del reencuentro entre amigos y familiares o la nostalgia de la partida, tanto como el desarrollo económico por el comercio que se movía en tren, eran otros tiempos otras referencias que quedan en el recuerdo en medio de niños jugando a ser maquinistas y haciendo equilibrio sobre las rieles que brillaban!.

Penosamente la capital Ferroviaria del Ecuador, no tiene ruta directa a Alausí y la Nariz del Diablo símbolo del trabajo ferroviario de la gran obra de Eloy Alfaro, los turistas se quedan poco tiempo y la fiesta en la estación se va apagando de a poco…. 

Fuente: Historias de la Riobambeñidad

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