Bizcochos de Licto

Una tradición de los finos sabores de los bizcochos y panes de Licto. Su sabor se destaca en toda la provincia de Chimborazo.
 
 
 
 

¿Qué debes saber?

  • Carlos Guevara Gómez, hijo de “mamá Fanny” nos cuenta que su historia y la tradición panadera, con los secretos del auténtico sabor de Licto, se remontan varias generaciones atrás.
  • Fanny ha dedicado toda su vida a la panificación, en especial al bizcocho. Escogió su oficio porque se casó muy joven y su madre le enseñó a trabajar en la panificación para que tuviera un modo de subsistir. A partir de ahí se dedicó a la panadería, actividad que sigue realizando.
  • Además de Fanny, su hermana Dolores también se dedica a la panificación. Para Fanny, este oficio es más que una manera de ganarse la vida, es algo que tiene esencia, tanto así que los secretos de su arte solamente se quedarán en su familia, porque su familia fue quien sacó adelante el negocio y les costó muchísimo sacrificio.
  • Horario de Atención: Lunes a viernes de 7h00 a 18h00
  • Dirección: Licto, Ecuador y González Suárez
  • ¿Qué productos ofrece?
    • Bizcochos.
    • Cholas.
    • Empanadas.
    • Pan redondo.
    • Pan injerto.
    • Pan de leche.

Panadería Gómez Noriega

Carlos mira el trabajo de su familia como un patrimonio auténtico que ha tratado de ser replicado pero cuya esencia no puede ser copiada, y eso es lo que mantienen.

También es un gran atractivo porque mantienen las tradiciones ancestrales y la forma de trabajo artesanal, al punto que aún utilizan y seguirán utilizando el horno que construyeron sus abuelos, hace casi medio siglo atrás, lo que es valorado incluso por los turistas.

Los recuerdos de Carlos están llenos de harina, de imágenes de pan, de masa, de nostalgia, de cosas fantásticas, de esfuerzo y alegría, por eso se siente orgulloso de sus raíces, sabe que además de ser un negocio es una tradición que suma muchísimo para el turismo de la comunidad, la ciudad, la provincia y el país.

Fanny recuerda con nostalgia que hace unos 55 años no tenían horno, su madre les hacía levantar a la media noche para hacer la masa, cargarla y llevarla hasta el horno que les prestaban; hornear el pan y luego traerlo de vuelta a casa para comercializarlo.

Fueron tiempos muy difíciles y sacrificados, pero los recuerda con gratitud.

Hasta el día de hoy, todo el proceso lo hacen a mano, nada es tecnificado, en ello radica también su excelente sabor ya que está hecho con manos limpias, trabajadoras, honestas y con un profundo respeto por quienes van a saborear su producto.

La tradición y el sabor único que tienen los bizcochos y panes de Licto son un atractivo importante para la provincia y la comunidad, es parte del tesoro cultural intangible, tanto así que su fama, tradición y prestigio hacen que “mamá Fanny" no tenga que salir a vender, sino que la gente llegue sola a su negocio, por unos pocos o muchos panes y bizcochos.

Además, otro atractivo es el hecho de que permiten que la gente vea, cómo hacen el producto.

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